Desde la Asociación Andaluza para la Defensa de los Animales (ASANDA), nos ha llegado una denuncia que se encuentra en curso, sobre el festejo de la suelta de vaquillas que se celebra en la localidad de El Viso (Córdoba), declarado de interés turístico nacional andaluz.

 ASANDA ha presentado denuncia en el Ayuntamiento de dicha localidad por los sucesos acaecidos durante los festejos del año 2007, que quedan claramente descritos en el escrito que  acompaña a las imágenes que reproducimos en nuestra nota.

Lo que más nos llama la atención, es la respuesta que la veterinaria de la Junta de Andalucía encargada de supervisar dichos festejos, ante la denuncia interpuesta y las fotos que se han presentado como documento gráfico. En las fotos se puede observar una vaquilla tumbada en medio de la calle con una fractura en una de sus extremidades, otra con el morro roto  y con su cuerno izquierdo sujeto por un alambre, y en las otras tres, el “vehículo” en que eran trasladadas las vaquillas heridas, aplastadas por los “operarios” de turno. Se reconoce en el informe redactado por la veterinaria, que una de las vaquillas murió en el recorrido de la suelta, y que la otra fue sacrificada en los corrales al presentar síntomas de incoordinación y estertores premortem o agónicos. ¿Se ha preocupado nuestra compañera de establecer las causas de la muerte de una de las vaquilla, y de los síntomas que obligaron a la eutanasia de la otra? ¿Cómo puede afirmar antes estos hechos, que no ha observado maltrato dadas las circunstancias que se han producido, en concreto, la muerte de una de ellas, y los síntomas descritos en la otra? ¿Qué es para ella maltrato?


 

 Creemos, que una compañera de nuestro colectivo, no puede, ni debe, justificar actos como los que se describen, que son un claro exponente de maltrato animal, y que incumplen de manera clara las leyes de protección animal, para cuya salvaguarda y cumplimiento está capacitado y ordenado nuestro colectivo. No puede servir como justificación que se diga que desde el lugar en donde se encontraba, no vio ningún acto reprobable y que se pueda considerar como maltrato.